jueves, 4 de octubre de 2012

Yo y los médicos



       Lo prometido es deuda hoy os contaré unas anécdotas graciosas...ahora, pero en su momento más que embarazosas para mí...bien se trata de la difícil o extraña relación entre el mundo de la medicina y mi persona jiji, me entra la risa cuando me acuerdo jajaja.




        Aquí hay material para un monólogo creo pero bueno así pasó y así os lo cuento. Siempre me han puesto nervioso los médicos, es todo lo que les rodea, los hospitales, el olor a alcohol, los enfermos me dan grima, soy reacio a visitar conocidos a los hospitales hasta en casos de nuevos nacimientos que siempre son una alegría y además como yo soy un poco de pensar que a las cosas que no se les echa cuenta terminan desapareciendo (nada más erróneo) pues intento no visitar el médico, ni nada relacionado con ellos. Tengo en mente que muchos mueren por visitarlo y quedarse ingresado para cualquier cosa...luego vienen las pruebas "rutinarias" y cuando te quieres dar cuenta...ya están avisando a la familia con esa frialdad que les caracterizan para decir que no cuenten contigo, no se por que siempre me imagino a los médicos pálidos con batas blancas y amarillentas y que en cuanto pueden salen a fumarse un ducado...vete tú a saber de donde me viene esa asociación...igual se ha dado en mi caso muchos médicos de este corte que se yo; el tema es que pienso que habrá mucha gente que teniendo el principio de alguna enfermedad grave no han sentido los síntomas severos aún o simplemente son como yo que se esperan a ver si se les pasa y duran más que el que entra en el sistema sanitario....no lo se sólo lo siento así, ni aconsejo a nadie a que haga como yo por supuesto.

        Bueno ahí va la primera anécdota, no recuerdo el orden cronológico pero las contaré por nivel de ridículo quizás jajaja. Bien yo soy enemigo de reconocimientos médicos como os he dicho ya pero cuando trabajé vendiendo zapatos me medio obligó la empresa a hacerme uno (me quejé aludiendo a que lo normal es que lo hagan obligatorio trabajadores de la industria, pero dependientes...) pero no hubo forma se eligieron días para cada dos compañeros y yo fui con mi encargado por aquel entonces, que si lee esto se estará partiendo la caja recordando el día...quedamos para ir en un sólo coche y allí que nos presentamos los dos yo iba muy nervioso, no paraba de hablar pero bueno en mi es algo normal, llegamos dimos nuestros datos a una señorita muy educada y con un uniforme impecable y nos pasaron a una sala de espera donde ya había gente de otras empresas esperando su turno, el modus operandis era que los diferentes médicos que intervenían en el reconocimiento saliesen al pasillo y llamaban por el nombre y te ibas con ellos a su sala a que te hiciera lo que tuviera que hacerte dentro de su especialidad...yo temía especialmente al vampiro o al médico que extraía la sangre jeje, estaba muy preocupado con la sensación, que se le partiera la aguja dentro, que no encontrara la vena que se yo...ahí iba yo y mi mente enferma a enfrentarme con cierto disimulo a mis mayores miedos, y llegó mi turno, en este punto transcribiré el diálogo con la doctora:

        - ¡Hola! ¿Francisco Álvarez?
       * Si si soy yo
        - entre por favor y descúbrase

       He de decir que a los nervios que traía se le sumó los típicos rumores de pasillo de cosas que te suelen hacer en los reconocimientos, mi encargado Aurelio en tono de broma me dijo que te desnudaban y te cogían los testículos para ver si estabas quebrado o herniado a la par que tenías que decir en alto 33....
       
        Ella estaba vuelta de espalda reclinada sobre una camilla apuntando mis datos y cuando se dio la vuelta allí estaba yo desnudo completamente, pantalones camiseta, calzoncillos abajo y con ganas de decir 33 en alto.

           

        - ¡¡¡Pero hombre de dios que hace!!!, el torso me refería al torso
        * disculpe usted le había entendido mal es que estoy algo nervioso sabe (mientras me apresuraba a subirme el pantalón torpemente y los calzoncillos de ositos que debí pensar en no ponerme cuando sabía a donde iba).



         Luego vi que lo que ella iba a hacer es mirar si había desviación de la espalda y auscultarme, pero ya era tarde, cuando me puso ese aparatejo. que paso de buscar en google para dármela de tener vocabulario, en el pecho y espalda tan frío y con la situación tan incómoda que se había producido pensaba...¿que se le estará pasando por la cabeza a esta mujer?, estará descojonada por dentro ¿digo algo para romper el momento incómodo o me callo y sigo adelante?, decidí no prestar más atención, sonreí y me despedí pensando que ella estaría acostumbrada a que le pasen cosas parecidas con el miedo a los médicos, nada más salir vi la cara de mi encargado y no pude contener la risa, le conté lo sucedido y nos descojonábamos juntos a la par que nos mandábamos el uno al otro a callar shh shh jajajajaja.

         En fin sigue el reconocimiento y viene el momento temido la extracción de sangre, allí que entro a otra sala cercana a la sala de espera de donde entraba y salía gente a buen ritmo, había muchos aparatejos, pasé y el médico, muy joven por cierto igual era ATS o enfermero, me dijo que me "descubriese", yo ya con la experiencia anterior supe que se refería sólo a la camiseta, aunque no creáis que no estaba esperando todavía al tocahuevos del 33, en fin, me recuesta en una silla tipo dentista y me empieza a preparar el brazo con la goma para que se me señale la vena (uff que repelus solo de pensarlo) yo miraba  para otro lado super tenso y le iba preguntando:

         * ¿Encuentra bien la vena?
         - Si si tranquilo apriete el puño y aflójelo intermitentemente para el bombeo
         * uff esto...¿cuanto tiene que sacarme?
         - Nada, nada hombre cinco tubos pequeños tranquilo, un momentitooo ya está esto cierre el brazo y apriete el algodón hasta que se le corte la sangre
         * Ok, ¿algo más? con voz temblorosa mientras me ponía la camiseta
         - Si bueno también tiene que llenarme esto de orín (dándome un vasito de plástico metido en una bolsita precintada de plástico también) y a continuación me cierra la puerta y sale con su carpeta mientras yo recomponía el tipo (que no se por qué pero cuando uno se queda desnudo delante de un médico se ve más viejo, gordo y feo).



          Aquí vino el otro problema, empecé a pensar mirando a mi alrededor, aún mareado de la extracción masiva, y me pregunté ¿tendré que rellenar el bote de meados aquí mismo?, no lo tenía claro porque pensaba y cuando llene el bote donde sigo meando pero claro vi una especie de lavabo pequeño como el que tienen los dentistas para escupir con un grifito colgando y dije pues será así y me acerqué al lavabito me bajé los pantalones y abrí el bote de plástico, metiéndola dentro...pero al momento justo que iba a comenzar a orinar entró el muchacho que me extrajo la sangre explicándole algo distraído a una chica que estaba sentada afuera de otra empresa...imaginaros el cuadro de nuevo con la chorra fuera como un conejo deslumbrado sin saber que decir y ellos dos mirándome fijo con cara de asombro:




        - ¿pero que está usted haciendo?
        - Pero no me dijo que lo llenara antes de irme?
        - ¡¡¡ Siii pero en el servicio !!! y ¿que pensaba hacer cuando llenara el bote?
        - Me quedé mirando el lavabo pequeño y me dijo:
        - Está usted enfermo ¿lo sabía?, cerrándome la puerta de un portazo.

       
   
           Mientras me recomponía el tipo escuchaba las carcajadas de lo ocurrido desde la antesala, se ve que la chica que entraba con el enfermero no tuvo miramientos para contar lo ocurrido jeje.



            Cuando salí con una sonrisa en la cara de pícaro mientras la gente no podía disimular lo que acababa de ocurrir le dije a Aurelio...- ¡¡¡ Ea pues esto ya está !!! y nos fuimos de allí pero que pitando sin coger tan si quiera el vale para el bocata que te daban. Digamos que ese reconocimiento fue para olvidar pero no fue la única anécdota embarazosa que me ocurrió visitando médicos jeje así que continúo.

             Bueno en otra época me pasaba que cada vez que tenía exámenes me salía la orina de un color más oscura y me escocía y me fui al médico, me pasaron dos anécdotas a cual más ridícula pero lo contaré por orden de sucesos. El médico me mandó pruebas de orina, de heces y ecografía... bien pues la  prueba de orina fue relativamente bien  la hice en casa y bueno digamos no me compliqué, sin embargo con la prueba de heces...fue otro cantar, os explico esto teniendo mucho cuidado en no quedar muy vulgar ni escatológico pero a ver es la única manera de explicarlo:

             Cogí y pensé ¿como hago ahora para llenar este botecito tan pequeño de heces? yo no soy una cabra que caga bolitas pequeñas y duras...así que me dije yo lo hago en una bolsa y eligiré el mojón más pequeño, dicho y hecho...apreté un poco para que cogiera la rosca y lo limpié cuidadosamente por fuera, ya estábamos listos para llevar la prueba jijiji. cuando iba por la calle parecía que todo el mundo me mirase, un poco como cuando llevas mucho dinero encima y crees que la gente se ha dado cuenta (en mi caso pocas veces jeje).


                                                         Ilustración del método elegido jeje.

            Llegué al ambulatorio donde en la planta baja estaba la consulta del ATS donde la gente se ponía las inyecciones, pequeñas curas y recogida de muestras, había muchísima gente y yo con la bolsa encima con mis dos tarros más cortado que otra cosa, me dije en cuanto salga la enfermera le doy la bolsa le explico de que doctor es la petición de muestra y me voy y así no espero la cola. Ojalá hubiese esperado la cola creerme jajajaja. Sale la enfermera de estas muy preparada muy bien pintá muy descarada y algo ordinaria con su cola to estirá y al decirle señorita...me dice ella:

            - ¿Esto que es niño?
            - Nada unas muestras para el doctor Gutiérrez me dijo que las dejara aquí en los botes están mis datos en una etiqueta, entregándoselas en mano delante de todos.
            - Ella nada prudente abre la bolsa y saca del tirón la muestra de heces y exclama en voz alta ¿¿ pero esto que coño esss chiquilloooo?
            - Ya bastante avergonzado medio tartamudeando le repetí si bueno son unas muestras de heces y de orina señorita, a lo que me contesta:


            - ¡¡¡ Pero niñooo si has traído mierdaa para to el hospitalll !!! riéndose a carcajadas, eso se coge una lasquita con una pinza que aquí tenemos microscopios hijo jajajajaj y venga a reírse, la gente no se controlaba ya  y empezaron a reírse retorcidos los condenados, ahora que lo pienso yo hubiera hecho exactamente lo mismo.
             - Bloqueado o, lo siguiente cojo y suelto, pues así no tendréis que usar microscopio, yo que se la cantidad que tenía que traer, me dijeron una muestra y he traído una muestra mejor que sobre a que falte sentencié volviéndome muy enfadado y yéndome a toda prisa de allí jajajajaja.

             Bueno no quedó ahí la cosa con esas pruebas, una vez entregadas las muestras me llamaron para la eco, fui con mi mujer, mi novia entonces también bastante nervioso la verdad aunque me habían explicado en qué consistía la cosa. Tras esperar un buen rato me dan paso, era en el hospital virgen Macarena y entonces entré yo sólo a una sala bastante oscura donde había una camilla y un enano con bata blanca con unas gafas de culo de botella ya metido en años  y todo el peinado de Messi que me indica que me tumbe boca arriba y me relaje, tras ponerse unos guantes elásticos coge un tarro de crema y me embadurnó toda la barriga, luego cogió y me dice bájese más los calzoncillos hombre, y me los quité, yo no se que entendió con mi gesto o si eso era la práctica habitual pero me dio un sobeo de genitales yo diría que excesivo para la prueba en si, estuve a punto de decirle que quería un final feliz y todo jajajaja, pero la verdad ese viejo me palpo todo lo palpable entre las piernas y la cintura vamos, luego sacó un aparato y ya vimos la camarita con lo que había dentro de mi barriga y pelvis, la vejiga urinaria vamos y cuando la puso en pantalla no se me ocurrió otra cosa que decirle...¿es niño o niña doctor?, todavía debe de andar riéndose ese viejo contándolo por ahí en cada exploración si es que aún anda ejerciendo que no lo creo por la edad.



             Luego con el tiempo y preguntando a la gente como le habían practicado sus ecografías confirmé mis mayores temores, que ese viejo se pegó un lotazo de categoría conmigo pues nada que lo disfrutara coño todo no va a ser trabajo verdad jajajajaj.

             Bueno y ya termino con mis experiencias con los médicos con mi ultima revisión médica donde me metieron en una cabina para hacerme pruebas de oído y bueno me explicó el otorrinolaringólogo, vamos el médico de los oídos que entrara y que pulsara el botón rojo cuando escuchara algún sonido...esa fue su explicación y allá que entré yo loco por pulsar el botón rojo, y entonces se dirigió a un teclado con interruptores que iba pulsando y yo que no escuchaba nada y el venga pulsar botones y yo ya asustado pensando coño a que estoy sordo, el médico extrañado levantó la cabeza y me hacía el gesto de si escuchaba algo...debía de estar ya alto el sonido porque su cara arrojaba mucha preocupación y yo le miraba con cara de tonto diciéndole que nada que no escuchaba nada de nada con gesto...



              ...El médico que se levanta ya visiblemente preocupado y me mira, me vuelve a mirar con cara de decepción y me señala con el dedo con su gesto imperturbable unos cascos que había justo a mi derecha que se ve que no me había puesto jejejeje.

                 Ahora si que creo haber terminado con mis anécdotas más que ridículas aunque graciosas a toro pasado jajajaja, espero hayáis disfrutado riéndose con alguna, pensé que sería muy egoísta por mi parte guardármelas para mi sólo jajajaja.

                 Un saludo a todos jeje.

           




1 comentario:

  1. ay dios como me estoy riendo, ajajajajajajajajaja, que bien lo cuentas!!!! ajajajjajajajajajajajajaj

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